viernes, 9 de mayo de 2008

Ceniceros urbanos


Recuerdo cuando estuve en Tokyo que una de las cosas que más me impresionó fue la limpieza de sus calles. Cada adoquín deslumbraba por lo pulcro de su superficie ausente de residuos.

Sin embargo, ¿qué pasa en nuestras ciudades de España? o más bien ¿qué le pasa aquí a los fumadores? Hace un tiempo decidí iniciar mi pequeña campaña personal. Consistía en que cada vez que viera a alguien tirar una colilla al suelo, le diría que por favor la recogiera. Que la calle es de todos y que si no hacía eso en el salón de su casa, tampoco debería hacerlo sobre nuestras aceras.

La mayor parte de las veces la gente es amable, aunque reconozco que alguna vez he tenido que callarme por miedo a las represalias.

¿Cada uno puede destrozar sus pulmones de la mejor forma que le parezca?... Eso es otro tema, pero por favor, las colillas al cenicero.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Veo que eres muy valiente. Yo tengo un amigo que hace algo parecido. Solo que el se lo dice a todo el que tira algo al suelo. Y sabes que formula utiliza?
Les dice muy educadamente. Diculpe, creo que se le ha caido esto.

Athenea dijo...

Jaja... La frase de tu amigo me gusta y alguna vez también la he utilizado...

De todas formas, no soy tan valiente. Hace poco estaba buscando sitio para aparcar cerca de clase, cuando vi a un chico que tiraba una colilla desde su coche y rauda y veloz me acerqué convencida para decirle algo al respecto. Cuando vi que en el interior de su vehículo había cinco tíos con una pinta de macarras tremenda, sólo me salió un hilillo de voz y lo que pude decir fue: -Perdón, ¿sabéis dónde está el Mercat de las Flors? Lo gracioso es que estaba justo delante del susodicho 'mercado', pero en aquel momento fue lo único que se me ocurrió preguntar y supongo que preferí quedar como una tonta antes que verme tan tuneada como el coche el que viajaban ellos.
:s