viernes, 23 de mayo de 2008

Saudade

Sueño mucho. Desde siempre, pero ahora, embarazada, muchos de mis sueños tienen una temática particular. Recuerdo a mis muertos. A todas aquellas personas a las que he querido tanto y ya no están a mi lado. Cuando alguien a quien quieres desaparece, pensarla te hace sentir que de alguna manera no se ha ido del todo. Que sigue a tu lado para responderte todas aquellas preguntas que te gustaría hacerle. Para darte todos los abrazos que te apetecería tanto recibir.

Por las noches vienen a verme mis abuelos. ¡Cuando pienso que mi abuela Chelo tuvo seis hijos! Multiplicar por seis todos los síntomas que estoy teniendo... las náuseas, el cansancio, los mareos... ¡Qué valientes las mujeres!
También me tranquiliza pensar que aunque embarazada no pueda trabajar, ellas tampoco lo hacían. Sabían como nadie dar cariño.

Todavía tengo un abuelito vivo, mi yayo Joaquín que me llama para preguntarme cómo va su bisnieto. ¿Existirá Dios? Me gusta ver esa serie en la que sale una chica que ayuda a pasar a los espíritus que se quedan atrapados en 'este lado'... ¿Serán los sueños la única forma de entrar en contacto con los que ya han pasado? ¿Serán sólo nuestras neuronas engañosas las que nos hacen creer que lo onírico era cierto y que alguien ha venido a visitarnos?


2 comentarios:

Simply "L" dijo...

Neuronas mentirosas y falsas palabras... A veces pienso que el hecho de creer en lo onírico, lo espiritual... no dista tanto de aquellos tiempos en los que el hombre creía en el Dios de la lluvia, el rayo y el trueno... Ahora hablan de fe. Yo nunca tube de eso ...volví a fumar. :(

Athenea dijo...

A veces... suerte que es sólo a veces...

Tampoco tienes fe en la gente Laura?.. en nadie?... Yo tengo fe en que dejarás de fumar y algún día te molestará el humo tanto como a mí...jajaja.. eso sí que es fe...