viernes, 9 de mayo de 2008

¿Te puedo ser sincero?

¿Puedo ser honesto?¿Te puedo ser sincero?

Me gustaría poder responder simplemente: “no”o “no gracias”. El cuerpo se me enfría rápidamente, puede que mi temperatura baje hasta un grado; El ceño se me arruga ligeramente y mis ojos miran más interesados en ocultar su miedo; En el fondo de mi garganta se ahoga un aire atrapado que oprime mi pecho desde adentro y se esparrama angustioso hasta la boca de mi estómago que aprieta cerrada. Pero lo más evidente, lo particular, es que mis labios siempre pronuncian “si, claro, por favor”.