El anonimato de Internet es la nueva guarida de los cobardes, el escondite en donde los mediocres tiran la piedra y esconden la mano. ¿Y si la gente se dedicara a pensar en lo verdaderamente importante de la vida? En descubrir sus propias vulnerabilidades y empatizar con las de los otros. Sin embargo, lo corriente es encontrar a los vulgares degollando a aquellos a los que con sus críticas sólo demuestran ver como seres superiores. Las envidias y frustraciones tildan sus agramaticales, poco ortográficas y escasamente coherentes proposiciones verbales. Cuánta basura en la red. Cuánto pequeño ignorante.
Armados con un teclado y escudados en una pantalla, desgastan las horas escribiendo líneas incorrectas sobre personas que no conocen y a las que se empeñan en despedazar. ¿A dónde nos lleva esto? ¿Realmente creen que a alguien le interesa su opinión? Qué facilidad para hacer daño gratuito. Porque todos somos seres vulnerables. ¿Alguno de ellos se ha preguntado si le gustaría encontrar una página llena de insultos enunciados a su nombre por personas que ocultan los suyos tras la máscara pusilánime de un ridículo nickname?
Me gustaría creer que algún día estos seres aburridos, que en escasas ocasiones hasta escriben bien, dedicaran su tiempo a otros fines más filantrópicos. Es un sueño que hoy cuelgo de este blog como si fuera un deseo suspendido de un templo sintoísta japonés; una vela a mi querido Judas Tadeo; un diente de león desmenuzado; una pestaña soplada con la ingenuidad de un niño; una estrella fugaz que aparece momentánea regalando su destello sólo a los que de vez en cuando siguen mirando al cielo.
Armados con un teclado y escudados en una pantalla, desgastan las horas escribiendo líneas incorrectas sobre personas que no conocen y a las que se empeñan en despedazar. ¿A dónde nos lleva esto? ¿Realmente creen que a alguien le interesa su opinión? Qué facilidad para hacer daño gratuito. Porque todos somos seres vulnerables. ¿Alguno de ellos se ha preguntado si le gustaría encontrar una página llena de insultos enunciados a su nombre por personas que ocultan los suyos tras la máscara pusilánime de un ridículo nickname?
Me gustaría creer que algún día estos seres aburridos, que en escasas ocasiones hasta escriben bien, dedicaran su tiempo a otros fines más filantrópicos. Es un sueño que hoy cuelgo de este blog como si fuera un deseo suspendido de un templo sintoísta japonés; una vela a mi querido Judas Tadeo; un diente de león desmenuzado; una pestaña soplada con la ingenuidad de un niño; una estrella fugaz que aparece momentánea regalando su destello sólo a los que de vez en cuando siguen mirando al cielo.
3 comentarios:
Así es chica. Es su manera de destacar, la única que le funciona. Si supiera hacer algo en beneficio de la gente, supongo que lo haría y sería mucho más sano. O bueno, todos no somos genios pero nos hacemos cargos de nuestras limitaciones. No sé, tenemos cierta responsabilidad sobre nosotros mismos para no explotar en ataques de rabia contra alguien que no tiene la culpa. Eso es lo primero que transmite. En el pecado lleva la penitencia.
No es difícil criticar a las personas que viven por y para el público, porque es el propio público quien opina y gusta de destronar a sus ídolos, algunas veces porque ellos no han conseguido serlo y otras, las más, porque simplemente les hace felices que la gente fuera tan gris como ellos. Pero la vida es así y se tiene que aceptar como tal si se opta por vivir de cara al público: "ladran, luego cabalgamos" podría ser una respuesta para quien trata de hacer daño desde el anonimato.
Gracias por vuestras palabras. Hacía mucho que tenía abandonado este blog... casi desde que nació mi hijo Zen, el año pasado en Octubre. Espero que todos cabalguemos tan rápido que no volvamos a escuchar esos ladridos nunca más...
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