
I
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
- Es en la 204, otra vez alarma de apnea. Es la tercera.
- Voy.
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
- ¿Todo bien?
- Sí, he vuelto a despertarme sin aire...
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
- ¿Puedes apagar este ruido?
- Estoy en ello. Ya está.
-¿Qué hora es?
- Las cuatro.
- Joder...
- Tranquila, que ya queda menos. Intenta volver a dormirte.
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
-¡Por favor alguien puede venir a apagar esta máquina!
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
- Ya está.
- Gracias. ¿Cuánto me queda?
- Poco, cada vez menos. Intenta volver a dormirte.
Tic, tac, pasos, tic, tac, más pasos, tic, tac, aire acondicionado, ruido de cama cambiando de lado, tic, tac, más pasos, tic, tac, alguna otra alarma lejos, tic, tac...
- Cariño, perdona que te llame. Como ya te queda poco para levantarte a trabajar... Las enfermeras me apagaron el móvil, pero me he quitado los cables y me he levantado a cogerlo. Esto es horrible. Cada vez que no respiro suena una alarma muy alta... Ya, pero estoy harta, quiero irme... No lloro, es que... Estoy tranquila, es sólo que no me gusta estar aquí... Te echo de menos... Tengo que colgarte que viene alguien...
La puerta se abre. Silencio. Alguien observa de pie junto a la puerta. Vuelve a cerrar y se marcha.
- ¿Peque?...Ya... Había entrado alguien...
- ¡Te pillé! Dame el teléfono.
- ¿Qué?
- Son las normas. No puedes hablar por teléfono. Además ¿te has quitado los sensores?... Mira bonita, aquí no estamos para perder el tiempo. Eres tú la que te 'mueres' cada noche cinco o seis veces. Si quieres que te ayudemos déjate de tanta ñoñería y obedece. Si no, ahí tienes la puerta, vete.
- Lo siento, pensé que...
- Ahora no tienes que pensar en nada. Sólo en dormirte.
II
-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
- ¿Estás bien?
- (Respirando profundamente de forma entrecortada)Sí. Estaba soñando...
- ¿Otra vez?
- Sí.
-¿Qué soñabas?
- Una rueda de moto. Un brazo, mucha sangre. Los coches iban muy rápido. Fuego...
- Bueno, cielo, ha sido sólo una pesadilla. Ponte otra almohada y vuelve a dormirte.
- No, que con la almohada respiro peor.
- Pues sin la almohada.
III
- Bueno, bueno, bueno. Ya me contaron que no fuiste una buena paciente...
- Lo siento doctor. Por la mañana, ya había sonado la alarma esa cinco veces, estaba cansada...
- Bueno, tranquila. Parece que estamos ante un caso claro de apnea del sueño. Esto no es nada. Te pondremos un cepo y listo. Es un poco incómodo al principio, pero luego nada. Te acostumbrarás rápido. Y ya no pasará nada.
- ¿Y hasta cuándo tengo que llevarlo?
- Bueno, siempre. Cuando duermas. La enfermera de fuera te dará unas direcciones en dónde puedes comprarlo.
- Muchas gracias.
- De nada.
IV
- En el cartel del banco de debajo de casa justo decía: 'No dejes para mañana...', luego entro en el gimnasio y me dicen que hoy no hay clases dirigidas porque se ha muerto un compañero. ¿Sabes quién era? Ese chico calvito, muy fuerte, Kico, el entrenador que siempre estaba en la sala de máquinas... Me he quedado de piedra. Era tan joven. Tan sano. La última vez que lo vi fue la semana pasada. Me saludó sonriente. La gente no sabemos cuándo nos vamos a morir. Y de repente... ¿Qué harías si supieras que todo se acabará mañana? Querrías hacer tantas cosas. Y luego en el fondo no harías nada. Llamar a esas personas a las que quieres y con las que hace tiempo que no hablas... Decirte que te quiero y que he sido muy feliz a tu lado. Bañarme en el mar. Sonreír mucho... Sólo digo tonterías verdad. Y yo que durante varios segundos cada noche me muero. ¿A dónde iré? ¿Me encontraré en algún lugar con este chico? Con mis abuelos, con mi querida amiga Tamar... ¿Existirá el cielo?
- Bueno, peque, no te pongas ahora melancólica. Piensa en cosas más agradables...
- ¿Te acuerdas de mi sueño?
- Sí, claro, el de la moto, la sangre y el fuego...
- Kico, el chico del gimnasio, ¿sabes cómo se ha muerto?...
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
- Es en la 204, otra vez alarma de apnea. Es la tercera.
- Voy.
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
- ¿Todo bien?
- Sí, he vuelto a despertarme sin aire...
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
- ¿Puedes apagar este ruido?
- Estoy en ello. Ya está.
-¿Qué hora es?
- Las cuatro.
- Joder...
- Tranquila, que ya queda menos. Intenta volver a dormirte.
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
-¡Por favor alguien puede venir a apagar esta máquina!
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
Pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi, pi...
- Ya está.
- Gracias. ¿Cuánto me queda?
- Poco, cada vez menos. Intenta volver a dormirte.
Tic, tac, pasos, tic, tac, más pasos, tic, tac, aire acondicionado, ruido de cama cambiando de lado, tic, tac, más pasos, tic, tac, alguna otra alarma lejos, tic, tac...
- Cariño, perdona que te llame. Como ya te queda poco para levantarte a trabajar... Las enfermeras me apagaron el móvil, pero me he quitado los cables y me he levantado a cogerlo. Esto es horrible. Cada vez que no respiro suena una alarma muy alta... Ya, pero estoy harta, quiero irme... No lloro, es que... Estoy tranquila, es sólo que no me gusta estar aquí... Te echo de menos... Tengo que colgarte que viene alguien...
La puerta se abre. Silencio. Alguien observa de pie junto a la puerta. Vuelve a cerrar y se marcha.
- ¿Peque?...Ya... Había entrado alguien...
- ¡Te pillé! Dame el teléfono.
- ¿Qué?
- Son las normas. No puedes hablar por teléfono. Además ¿te has quitado los sensores?... Mira bonita, aquí no estamos para perder el tiempo. Eres tú la que te 'mueres' cada noche cinco o seis veces. Si quieres que te ayudemos déjate de tanta ñoñería y obedece. Si no, ahí tienes la puerta, vete.
- Lo siento, pensé que...
- Ahora no tienes que pensar en nada. Sólo en dormirte.
II
-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
- ¿Estás bien?
- (Respirando profundamente de forma entrecortada)Sí. Estaba soñando...
- ¿Otra vez?
- Sí.
-¿Qué soñabas?
- Una rueda de moto. Un brazo, mucha sangre. Los coches iban muy rápido. Fuego...
- Bueno, cielo, ha sido sólo una pesadilla. Ponte otra almohada y vuelve a dormirte.
- No, que con la almohada respiro peor.
- Pues sin la almohada.
III
- Bueno, bueno, bueno. Ya me contaron que no fuiste una buena paciente...
- Lo siento doctor. Por la mañana, ya había sonado la alarma esa cinco veces, estaba cansada...
- Bueno, tranquila. Parece que estamos ante un caso claro de apnea del sueño. Esto no es nada. Te pondremos un cepo y listo. Es un poco incómodo al principio, pero luego nada. Te acostumbrarás rápido. Y ya no pasará nada.
- ¿Y hasta cuándo tengo que llevarlo?
- Bueno, siempre. Cuando duermas. La enfermera de fuera te dará unas direcciones en dónde puedes comprarlo.
- Muchas gracias.
- De nada.
IV
- En el cartel del banco de debajo de casa justo decía: 'No dejes para mañana...', luego entro en el gimnasio y me dicen que hoy no hay clases dirigidas porque se ha muerto un compañero. ¿Sabes quién era? Ese chico calvito, muy fuerte, Kico, el entrenador que siempre estaba en la sala de máquinas... Me he quedado de piedra. Era tan joven. Tan sano. La última vez que lo vi fue la semana pasada. Me saludó sonriente. La gente no sabemos cuándo nos vamos a morir. Y de repente... ¿Qué harías si supieras que todo se acabará mañana? Querrías hacer tantas cosas. Y luego en el fondo no harías nada. Llamar a esas personas a las que quieres y con las que hace tiempo que no hablas... Decirte que te quiero y que he sido muy feliz a tu lado. Bañarme en el mar. Sonreír mucho... Sólo digo tonterías verdad. Y yo que durante varios segundos cada noche me muero. ¿A dónde iré? ¿Me encontraré en algún lugar con este chico? Con mis abuelos, con mi querida amiga Tamar... ¿Existirá el cielo?
- Bueno, peque, no te pongas ahora melancólica. Piensa en cosas más agradables...
- ¿Te acuerdas de mi sueño?
- Sí, claro, el de la moto, la sangre y el fuego...
- Kico, el chico del gimnasio, ¿sabes cómo se ha muerto?...
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada