La primera vez que me crucé con tus ojos fue una discoteca de Madrid. Sólo recuerdo la oscuridad de la masa humana bailando y tus antorchas azules acercándose a mí sin ningún miedo. Después vinieron las emociones, las miradas infinitas, los intercambios... las canciones...
Aprendiendo y enseñando a volar...
Volando te has ido en un estallido de vida...
Todos los que tuvimos la suerte de disfrutar tu energía contigo nunca te vamos a olvidar...
Hasta la vista Llou...
Te quiero,
Mary
Aprendiendo y enseñando a volar...
Volando te has ido en un estallido de vida...
Todos los que tuvimos la suerte de disfrutar tu energía contigo nunca te vamos a olvidar...
Hasta la vista Llou...
Te quiero,
Mary
1 comentarios:
Como dicen en cierta película, la vida no se mide en minutos, sino en momentos. Todos los que tuvimos la suerte de conocer a José, sabemos que, gracias a él, nos sentimos más vivos y disfrutamos (y mucho) de los momentos que pasamos a su lado.
Un beso fuerte.
Publicar un comentario en la entrada